En cualquier organización, es esencial establecer cuáles van a ser nuestros valores y cuál la misión que queremos conseguir. Esta información se convierte así en parte del ADN de cualquier empresa, por lo que su divulgación al conjunto del equipo será siempre positiva. Además, permitirá a los responsables de evaluación y selección disponer de un marco adecuado para el análisis de habilidades.

En el caso de los dirigentes o CEOs, les ayudará a tomar conciencia para establecer unas bases sólidas y éticas de su negocio.

Durante casi 50 años, las organizaciones y las empresas han tratado de distinguir:

  • ¿Qué afecta a la identidad final de la empresa?
  • ¿Qué tiene que evolucionar?

En el libro “Good to great”, Collins nos ofrece el fruto de sus investigaciones: las empresas que duran y tienen éxito durante décadas son las que construyen un proceso permanente para:

PROTEGER LA ESENCIA (identidad) y estimular el progreso.

Por tanto, trabajar la identidad (misión + valores) dota a la compañía, a la sociedad y las instituciones del sustrato para ser una empresa donde ser feliz y hacer trabajos felices. Esto es el principio o modelo que yo llamo HumanUp.

Este documento debe recoger por tanto:

1)  Los valores (bases estratégicas humana)

2)  La misión (vocación, propósito ..)

Valores

¿Qué son?

Los valores no se enseñan ni se entregan. Están porque corresponden a nuestra historia familiar. Es complejo cambiarlos y no pueden ser decretados, se identifican, se nombran, se sienten. Existen desde la creación de la empresa y para hacerlos emerger el coaching sistémico y el coaching de equipos resultan muy eficaces.

No hay un sistema de valores ideal para garantizar un rendimiento y durabilidad. Se trata de definir gradualmente qué somos nosotros como empresa y quiénes formarán parte de ella.

Lo más importante del sistema de valores es la autenticidad y el grado en que los CEOs y managers los cumplen de forma sostenible.

Definir nuestro sistema de valores no es sólo una campaña de comunicación interna (papel satinado y carteles en la sala de descanso). Hay que tomar medidas y los medios para hacerlos efectivos dentro de la organización.

Contratar atendiendo a estos valores resulta esencial.

Detrás de los valores tenemos:

  • lo que más valoramos en el fondo del negocio u organización,
  • aquello que nos mantiene unidos,
  • todo lo que nos da nuestra identidad “cuando se rompen, se transgreden, esto no nos gusta, sufrimos”
  • el sustento de nuestros factores clave de éxito y su traducción en múltiples decisiones todos los días en la oficina, con vosotros, con los amigos…

Así, vemos que uno de los primeros pasos para aquellos que se inician en el mundo empresarial o incluso para quienes ya tienen experiencia sería plantearse: ¿tenemos claros nuestros valores ? ¿Se comparten? ¿Los hemos divulgado en nuestro día a día?

Y tu equipo y organización, ¿dónde está? Quizás os interese avanzar en ello, para lo que os invito a contactarnos.