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El éxito de nuestros clientes refleja nuestro trabajo. Descubre cómo hemos transformado liderazgo y gestión en sus empresas.
Casos de éxito

Marta Velázquez
Directora de RRHHH DE FUEGO camina Conmigo
- SECTOR:
- Agencia Publicidad y Marketing Digital
Antes de trabajar con Delegate Solutions en Fuego Camina Conmigo, buscábamos mejorar nuestra forma de liderar. Necesitábamos fortalecer las habilidades de liderazgo de nuestros managers, alinear la gestión con uestra cultura y, sobre todo, mejorar la comunicación y coordinación interna. Nuestras soluciones anteriores acompañamientos internos informales, sesiones aisladas de team building o feedback individual nos aportaban cohesión puntual, pero no conseguíamos un cambio real y estructurado en el liderazgo.
Con Delegate, desde el primer momento sentimos que nos entendían. No nos ofrecieron un marco genérico, sino propuestas a medida y aplicables desde el primer día, concebidas a partir de nuestro contexto. El proyecto se desarrolló en varias fases: un diagnóstico inicial, sesiones formativas para managers, seguimiento entre sesiones y acompañamiento individual. Más allá de la planificación, su equipo nos acompañó de manera cercana y constante, generando un vínculo de confianza que favoreció la participación y permitió abordar de manera directa los retos cotidianos de cada manager.
Los resultados han sido tangibles: nuestros responsables tienen ahora claridad sobre su rol y cuentan con herramientas claras para delegar, lo que agiliza la toma de decisiones y mejora el cumplimiento de objetivos. Los managers se sienten más autónomos y confiados, y los equipos valoran tener mayor libertad para tomar decisiones. El día a día es más ágil y menos estresante para todos. La frase que resume este impacto es sencilla: ahora tenemos managers más “managers” y
alineados con la cultura de Fuego.
Además, me sorprendió gratamente la valoración tan positiva de cada sesión por parte del equipo: tomaron más iniciativa y mostraron mayor autonomía de lo esperado, lo que aceleró el proceso. Recomendaría Delegate a cualquier empresa que busque formación o consultoría en RRHH: es una inversión que aporta tranquilidad y resultados concretos. Ayuda a que el equipo entienda bien sus roles, mejore la comunicación y gane autonomía. Su proceso es flexible y se adapta a las necesidades específicas de cada compañía, por lo que es una forma segura de potenciar el liderazgo y la colaboración interna.
Quería ser mejor manager: adquirir conocimientos que me permitiesen resolver con criterio y serenidad las distintas situaciones humanas que aparecen en el día a día. Sé que un equipo autónomo y que se siente seguro rinde mejor, y también que, si un manager no sabe cómo actuar, puede llegar a convertirse en el foco del problema.
Con Delegate iniciamos Human Up a finales de 2015. Desde el principio, el enfoque nos dio gran confianza, casi sin conocernos, por la forma directa, humana y aplicable con la que se trabajaba.
Para mí, Guillermo es una persona externa a mi empresa con la que cuento para abordar problemas de RRHH: aporta una mirada generalista y una comprensión profunda de la psicología del trabajador que me ayuda a tomar distancia, a ver con claridad el contexto y a preparar formaciones para managers y equipos. Ese acompañamiento continúa cuando detecto un eje de mejora importante en algún miembro del equipo.
Lo que más valoro es la cercanía: me olvido de que estoy trabajando con una empresa externa. La transparencia y la sinceridad marcan cada sesión, y el clima de confianza que se genera facilita que todo el mundo participe y se lleve herramientas concretas.
En resultados, para mí el indicador más importante a nivel humano es la encuesta de satisfacción de nuestros equipos: año tras año se percibe la mejora. En el día a día, tenemos más seguridad, más herramientas y más opciones para encarar los problemas y resolverlos mejor.
Si tuviera que resumir el impacto en una frase: Guillermo es una persona que inspira liderazgo humano, potencia la confianza y la autonomía, resuelve conflictos y fortalece equipos hacia el éxito colectivo.
Me han sorprendido muchas jornadas con Delegate; algunas enseñanzas se me quedaron grabadas y todavía hoy me ayudan a tomar decisiones de una manera mucho más segura.
A quien esté valorando una formación o consultoría en RRHH con Delegate le diría: ¿hasta dónde quieres que tu equipo sea autónomo, crítico, transparente y comunique de manera humana pero sincera?
Además, he tenido la oportunidad de asistir a varias formaciones con Guillermo. Destaco su capacidad para transmitir la esencia del liderazgo y convertirla en herramientas prácticas, amenas y ransformadoras. Nos ha enseñado a resolver situaciones complejas y a mantener conversaciones difíciles en las que todas las partes se sienten escuchadas y valoradas. Y algo clave: no solo transmite conocimiento, lo encarna. Estoy convencido de que este acompañamiento seguirá dando frutos en Verdecora y en mi propio desarrollo.
Como director de Logística, partía de un equipo con poca formación y experiencia en gestión de personas, construcción de equipos de alto rendimiento y, en especial, en temas de liderazgo. Coincidía, además, con un momento de alto crecimiento en la empresa: ampliación de plantilla y cambios organizativos importantes que había que poner en marcha con rapidez y criterio.
Esta situación se traducía en un impacto directo: no éramos capaces de operar a la velocidad necesaria para acompañar el crecimiento al nivel esperado, con el consiguiente efecto en la cadena de suministro.
Antes lo intentamos con formaciones muy generalistas en diferentes formatos. Aun así, no estaban adaptadas a la necesidad concreta del momento ni al cambio cultural que la empresa debía acometer.
Decidí confiar en Delegate por mi experiencia previa con uno de sus socios y por una propuesta muy adecuada a nuestras necesidades reales, basada en temas concretos de gestión de personas y en la contratación de equipos de alto nivel.
El proyecto arrancó con tres sesiones formativas en grupo para mandos intermedios, acompañadas de sesiones individuales enfocadas a casos reales donde surgían dificultades. Con el equipo de dirección, organizamos unas jornadas de trabajo fuera del centro, centradas en construir un proyecto de largo plazo que sirviera de base para tomar decisiones operativas.
¿Qué valoro más? La capacidad de entender la necesidad y crear una propuesta de valor con aplicación práctica sencilla y gran flexibilidad, adaptada a los ritmos de un área operacional.
Resultados: logramos un cambio cultural importante, acompañado de mejoras en las encuestas de satisfacción de los empleados y de una dinámica de trabajo que nos conduce a resultados operacionales en dinámica positiva.
En el día a día, los principios acordados en las sesiones se han convertido en bases para la evaluación de empleados, la gestión del tiempo y la dinámica de reuniones de equipo, que ahora son mucho más eficientes y productivas.
Si tuviera que resumirlo en una frase: “Delegate nos ayudó a poner las bases sobre las que construir una buena cultura de trabajo eficiente y en confianza.”
Me sorprendió la sencillez de aplicar pequeñas propuestas con gran impacto en la gestión de las personas.
A cualquier compañía que esté valorando formación o consultoría en RRHH le diría: si desea salir de los estándares de formación para dar un paso más y ajustar la intervención a su realidad del momento, Delegate es, sin duda, un buen partner para lograr una solución a medida.
Mi objetivo era mejorar como manager y gestionar con profesionalidad y buen criterio las situaciones que surgen entre miembros del equipo. En mi día a día, resolver este tipo de situaciones es una de mis mayores responsabilidades, y necesitaba más claridad y método para afrontarlas.
Antes recurrí a pedir consejo a superiores; en ocasiones me supieron guiar y en otras no, y eso evidenció la necesidad de un enfoque más estructurado.
Decidí confiar en Delegate por conocer a Guillermo Matía, a quien considero un gran profesional, muy bien formado.
El proyecto se articuló a través de sesiones individuales en las que fuimos abordando casos reales; en cada una, Guillermo me fue guiando para actuar de la mejor manera. Además, en otros cursos de formación trabajamos organización y priorización, distinguiendo tareas importantes y urgentes para ordenar mejor el trabajo.
De la metodología destaco las explicaciones claras, los ejemplos y la identificación de situaciones concretas; todo ello, unido a la calidad del formador, te ayuda a entender e identificar lo que está ocurriendo y cómo intervenir.
Resultados: he mejorado mi organización diaria y ya sé cómo organizarme mejor. En el día a día, aprender sobre la gestión de situaciones entre personas me ha permitido actuar con más criterio, algo que ha beneficiado al equipo y a mí mismo, así como a la empresa.
Si tuviera que resumirlo en una frase: “Con las formaciones con Guillermo he ganado en confianza y he aprendido a gestionar mejor mi tiempo y mi relación con mis compañeros y equipo.”
Me sorprendió lo fácil que resulta entender las cosas cuando saben presentártelas y explicártelas; sobre todo, la calidad del formador.
A cualquier compañía que esté valorando formación o consultoría en RRHH con Delegate le diría que es una inversión muy beneficiosa para la empresa y para todos los equipos.
Antes de colaborar con Delegate teníamos sobre la mesa varios retos claros: impulsar una cultura de excelencia y elevar el desarrollo competencial del equipo. Detectábamos además un estilo de liderazgo demasiado directivo, con poco foco en el desarrollo, que terminaba afectando a nuestros procesos de servicio al cliente y a la mejora continua.
Habíamos intentado impulsar procesos de cambio por nuestra cuenta, pero sin el avance sostenido que necesitábamos.
Con Delegate la sensación fue distinta desde el primer momento: comprensión real de nuestro contexto y acompañamiento cercano que el equipo aceptó con naturalidad y buena acogida.
El proyecto arrancó con un trabajo de creación y formación y continuó con acciones de desarrollo colectivo combinadas con coaching individualizado. Ese equilibrio entre lo grupal y lo individual nos permitió avanzar con paso firme.
¿Qué valoro más de su forma de trabajar? Tres rasgos que se notan en cada interacción: compromiso, honestidad y profesionalidad. A ello se suma un enfoque de coaching que potencia al equipo y una innovación constante en procesos formativos que hace las dinámicas más útiles y aplicables.
Resultados: hoy contamos con una cultura de liderazgo coach más asentada; hemos ganado claridad en la gestión de proyectos, reuniones más eficaces y una gestión de la información más eficiente.
En el día a día, disponemos de una visión más clara de hacia dónde vamos y del papel de cada persona en ese camino.
Si tuviera que resumir el impacto en una frase: “Estamos más preparados para seguir creciendo.”
En un mundo de consultoría en el que hay mucho humo, trabajar con Delegate ha sido diferente: ideas excitantes de crecimiento, sí, pero siempre con los pies en el suelo.
A cualquier compañía que valore formación o consultoría en RRHH le diría algo sencillo y esencial: que confíe en su equipo humano.
Y una última idea que quiero dejar por escrito: para Swagelok Ibérica, contar con Delegate durante estos últimos 10 años ha sido un lujo.

Javier Gómez
Director de Gran Superficie
- SECTOR:
- Retail
Antes de colaborar con Delegate nos encontrábamos con un reto claro: necesitábamos reforzar las capacidades de liderazgo de nuestros mandos intermedios para que pudieran afrontar con éxito los desafíos de un entorno retail muy competitivo. La presión del día a día, los objetivos exigentes y la necesidad de coordinar equipos grandes y diversos nos exigían un salto cualitativo en la manera de gestionar personas.
Hasta entonces habíamos probado soluciones más puntuales, como formaciones internas o dinámicas de equipo, pero ninguna conseguía generar un cambio sostenible en el liderazgo ni en la forma de trabajar.
Con Delegate encontramos desde el principio un enfoque diferente: comprensión de nuestro contexto, propuestas a medida y un acompañamiento cercano y constante. No eran recetas generales, sino herramientas concretas, aplicables desde el primer momento y diseñadas en función de nuestras necesidades reales.
El proyecto se articuló en varias fases: diagnóstico inicial, sesiones formativas con mandos intermedios, seguimiento individualizado y un trabajo de acompañamiento que iba más allá de lo planificado. Esa continuidad fue clave para que el aprendizaje se consolidara.
Lo que más valoro de la metodología de Delegate es la cercanía y claridad en cada sesión, el modo en que conectan con la realidad diaria de nuestros equipos y cómo transforman situaciones concretas en aprendizajes útiles y duraderos.
Resultados: los managers han ganado en autonomía y confianza, disponen de un marco claro de liderazgo, y eso se traduce en una mejor comunicación interna, más agilidad en la toma de decisiones y equipos más motivados. Todo ello tiene un efecto directo en la productividad y en la satisfacción tanto de empleados como de clientes.
En el día a día se nota: ahora los equipos trabajan con más autonomía, los managers se sienten más seguros al delegar y la dinámica general es más ágil, fluida y menos estresante.
Si tuviera que resumir el impacto en una frase: “Delegate nos ha ayudado a transformar la manera de liderar en retail, dotando a nuestros managers de herramientas prácticas que generan confianza, autonomía y mejores resultados.”
Me sorprendió especialmente la implicación del equipo en cada sesión y cómo respondieron con más iniciativa y compromiso de lo esperado, acelerando el proceso de cambio.
A cualquier compañía que esté valorando formación o consultoría en RRHH con Delegate le diría que es una inversión segura para potenciar el liderazgo, mejorar la coordinación y lograr resultados visibles en el negocio.



